El gobierno cubano reconoció que desde esta semana el país no dispone de combustible suficiente para abastecer a las aerolíneas internacionales, situación que podría extenderse al menos durante un mes y que afecta a todos los aeropuertos internacionales de la isla.

En paralelo, autoridades del sector confirmaron el cierre de hoteles y la reubicación de huéspedes como parte de una estrategia de “compactación” para reducir el consumo energético en plena temporada alta.