Verano 2026: según la CAME
viajaron 30,7 millones de turistas y gastaron casi 11 billones de pesos
Los números
l De
acuerdo con el relevamiento de la Confederación
Argentina de la Mediana Empresa (CAME), la temporada 2026 finalizó con 30,7
millones de turistas recorriendo el país y un impacto económico cercano a 11
billones de pesos.
l La
cantidad de personas que viajaron en toda la temporada creció 9,5% frente a la
temporada 2025, mientras que el gasto total real aumentó 4,5%, impulsado
específicamente por la mayor cantidad de personas que pernoctaron al menos una
noche fuera de su ciudad.
l En
cambio, el gasto diario por turista alcanzó los $97.101, resultando
nominalmente mayor al año pasado (+28,2%), pero 3,3% menor cuando se quita el
impacto de la inflación (a precios reales).
l A
diferencia del verano anterior, la temporada mostró un desempeño más
equilibrado, con un flujo sostenido de turistas durante enero y febrero,
acompañado por políticas comerciales más agresivas, promociones y
financiamiento en cuotas que ayudaron a dinamizar el consumo.
l La
estadía media se ubicó en 3,65 noches (vs. 3,7 en 2025), consolidando la
tendencia hacia viajes más breves. En comparación con 2023 (4,15 días), la
permanencia promedio es 12% menor. Frente a 2022 (4,65 días) la reducción
alcanza el 21%. Este comportamiento evidencia un cambio estructural en los
hábitos de viaje: ante un contexto de ingresos más ajustados, el principal
mecanismo de adaptación del turista no es dejar de viajar, sino reducir la
duración de la estadía, mientras que el gasto diario se mantiene relativamente
más firme en relación con la experiencia elegida.
El balance general
l El
comportamiento del verano fue muy heterogéneo pero dinámico. Los destinos que
combinaron naturaleza, eventos y agenda cultural lograron altos niveles de
ocupación, mientras que otras plazas mostraron desempeños más moderados y
sensibles al clima y al calendario.
l La
temporada se organizó por “picos” más que por anticipación: fines de semana,
festivales, carnavales y competencias deportivas actuaron como activadores
concretos del viaje, acelerando reservas y elevando ocupación incluso en
destinos que habían comenzado con registros bajos.
l Se
consolidó un nuevo perfil de turista: decidió con poca antelación, priorizó
experiencias específicas y ajustó la duración de su estadía. La permanencia
promedio se mantuvo en torno a 3-4 noches en destinos consolidados y fue más
corta en plazas de paso o escapadas regionales.
l El
gasto fue selectivo pero significativo: el consumo se concentró en productos y
experiencias de alto valor agregado (excursiones, gastronomía, eventos),
mientras que se moderaron consumos accesorios. Donde el producto turístico
estuvo bien diferenciado, el impacto económico fue contundente.
l Eventos
+ cultura + deporte fueron la fórmula más efectiva para sostener el movimiento
turístico. Las fiestas populares, festivales, torneos y propuestas
gastronómicas funcionaron como motores claros de demanda y permitieron sostener
actividad incluso en contextos de mayor prudencia en el gasto.
l Entre
los problemas del sector, este año aparecieron la rentabilidad ajustada, la
competencia informal y la dependencia del clima y la agenda, factores que le
dieron volatilidad a la temporada y obligaron a una planificación más flexible
por parte de prestadores y destinos.
Los destinos más visitados
1) Provincia de Buenos Aires. La costa atlántica
volvió a concentrar el mayor volumen de turismo del país, con Mar del Plata y
Pinamar entre los destinos más elegidos, y una temporada que, en líneas
generales, fue de menor a mayor. Tuvo con el Carnaval uno de los picos más
altos del verano. El movimiento turístico se sostuvo, aunque con un visitante
más cauteloso y un consumo contenido, priorizando alternativas más accesibles.
Villa Gesell, Cariló, Necochea, San Bernardo, Mar de las Pampas, Monte Hermoso,
mantuvieron buenos niveles de ocupación, especialmente en fines de semana y
fechas clave, como fue el Carnaval. En Mar del Plata, el feriado de Carnaval
fue uno de los puntos más altos del verano, con ocupación superior al 80% y
hoteles que alcanzaron el 90%, aunque el consumo promedio se mostró más
contenido que en temporadas anteriores, con turistas que cuidaron su
presupuesto. En el interior bonaerense y el turismo de cercanía se destacaron
Tandil, con su perfil serrano-gastronómico; Tigre, con escapadas náuticas y
recreativas en el Delta; y Chascomús, que registró 78% de ocupación los fines
de semana y 38% entre semana, con estadías promedio de 3 noches y fuerte
presencia de excursionistas. Allí, el Carnaval Infantil convocó a unas 35.000
personas durante cuatro jornadas. San Pedro y San Antonio de Areco, vinculadas
al turismo rural y cultural, también tuvieron buenos momentos en el verano, lo
mismo que Sierra de la Ventana, que mantuvo buena afluencia en su circuito de
naturaleza y trekking. Localidades ribereñas como San Nicolás de los Arroyos y
destinos de laguna como Junín recibieron visitas constantes todo el verano,
consolidando el peso del turismo de cercanía en todo el territorio bonaerense.
El producto termal también tuvo movimiento sostenido en Termas del Salado y
Carhué, destinos que combinaron bienestar y escapadas cortas.
2) Ciudad Autónoma de Buenos Aires. La
capital del país fue uno de los principales polos de turismo urbano, con una
oferta amplia que combinó cultura, espectáculos internacionales, gastronomía,
espacios verdes y actividades al aire libre. El movimiento turístico se sostuvo
a lo largo de enero y febrero, con fuerte presencia de visitantes nacionales y
extranjeros, atraídos por la agenda artística, deportiva y recreativa. Entre
los atractivos más elegidos se destacaron espacios verdes y propuestas para
mitigar el calor, como la Reserva Ecológica Costanera Sur, el Jardín Botánico
Carlos Thays y el Palacio Libertad (ex CCK), que ofrecieron alternativas
culturales y recreativas gratuitas. También tuvieron protagonismo los circuitos
gastronómicos, los teatros de la avenida Corrientes, los barrios históricos y
las propuestas ribereñas vinculadas al Río de la Plata. El punto más alto del
verano fue el fin de semana largo de Carnaval, que dejó una ocupación hotelera
del 83%, el mejor registro para esta fecha en los últimos cinco años, con más
de 119.000 visitantes y un impacto económico superior a $40.000 millones. La
agenda de espectáculos fue determinante: Bad Bunny realizó tres shows en el
Estadio Más Monumental; el festival Ultra Buenos Aires convocó a miles de
personas en el Parque de la Ciudad; y el Argentina Open reunió a figuras
internacionales en el Buenos Aires Lawn Tennis Club. El desempeño de Carnaval
no solo fue el momento más destacado del verano, sino que marcó una tendencia
positiva para el año, consolidando a Buenos Aires como destino de grandes
eventos internacionales y confirmando la capacidad del turismo urbano para
generar alto impacto económico y sostenida actividad en hotelería, gastronomía
y entretenimiento.
3) Catamarca. El verano afirmó a la provincia como un
destino en crecimiento dentro del mapa turístico nacional, combinando villas
veraniegas, festivales populares y naturaleza de montaña. La temporada mostró
un buen nivel de movimiento en todo el territorio, con fuerte derrame económico
en comunidades del interior. En enero, la ocupación hotelera promedio
provincial alcanzó 65%, con 98.733 visitantes, una estadía media de 3 noches y
un gasto diario promedio de $90.495, lo que representó un impacto económico
estimado en $18.510 millones distribuidos en hotelería, gastronomía,
transporte, comercio y servicios turísticos. Algunos destinos superaron
ampliamente el promedio: El Rodeo alcanzó 100% de ocupación, Aconquija 99%, Las
Juntas 98% y Mutquín 95%. También se destacaron Santa María, sede del Festival
del Yokavil (75%), y Andalgalá, con el Festival Nacional del Fuerte (70%). En
febrero, el feriado de Carnaval fue el punto más fuerte, con estadías promedio
de 3 noches y alta convocatoria en todo el territorio, especialmente en
Capital, Valle Viejo, Belén, Tinogasta, Santa María, Mutquín y Antofagasta de
la Sierra, configurando un circuito turístico-cultural-recreativo que atravesó
la provincia de punta a punta. Un dato que refleja cómo el movimiento cultural
acompañó la temporada son las estadísticas del Centro de Arte y Tecnología
Aplicada (CATA), que recibió 4.854 visitantes entre diciembre y febrero, con
enero como mes de mayor afluencia (2.172 visitas). En febrero se registraron
visitantes extranjeros de 13 países, reforzando la proyección internacional del
espacio.
4) Chaco. La temporada mostró un desempeño
apoyado principalmente en el turismo interno y regional, con escapadas cortas y
fuerte participación en eventos culturales y propuestas recreativas. El
movimiento se concentró en fines de semana y fechas especiales, con un perfil
de visitante familiar y consumo moderado. La mayor actividad se registró en
Resistencia, capital provincial y referente cultural del nordeste, que combinó
actividades urbanas, ferias gastronómicas y eventos al aire libre. También
tuvieron buen movimiento Presidencia Roque Sáenz Peña, especialmente por su
complejo termal; Villa Ángela y Charata, con agenda de festivales y actividades
comunitarias. El producto naturaleza volvió a tener protagonismo con el Parque
Nacional El Impenetrable, que recibió visitantes interesados en turismo de
aventura, avistaje de fauna y experiencias de ecoturismo en uno de los
ecosistemas más singulares del país. Asimismo, los circuitos vinculados al río
Paraná y a lagunas interiores ofrecieron alternativas recreativas y pesca
deportiva. En el plano cultural, los carnavales barriales y regionales
convocaron a comparsas, murgas y agrupaciones locales en distintas ciudades,
mientras que ferias de emprendedores, festivales folklóricos y encuentros
gastronómicos dinamizaron la actividad comercial. El balance dejó una temporada
estable, con fuerte impronta cultural y natural, y consolidación del turismo
regional como sostén de la actividad chaqueña. Un momento fuerte del verano fue
el fin de semana de Carnaval, cuando la ocupación hotelera provincial promedió
44,2%, con El Impenetrable alcanzando el 63,3%. El gasto promedio estimado fue
de $77.500 por día, incluyendo comida y traslados, y la permanencia promedio,
2,2 días.
5) Chubut. La temporada mostró un desempeño medio
con recuperación progresiva, en un contexto de turismo más cauteloso, estadías
cortas y consumo selectivo. Los incendios forestales registrados en algunas
localidades de la zona no afectaron la afluencia de turistas, ni en Chubut ni
en el resto de las provincias patagónicas. En Puerto Madryn, enero cerró con
una ocupación promedio de 35% en la primera quincena y 50% en la segunda.
Durante el fin de semana de Carnaval (14 al 17 de febrero), la ocupación
alcanzó el 77% en hotelería y 65% en para-hotelería. El gasto diario promedio
en los primeros diez días de enero osciló entre $70.000 y $120.000, con una
estadía media de 3 a 4 días en enero y 3 días en Carnaval, confirmando la
tendencia a viajes más breves y decisiones de consumo moderadas. La agenda
cultural y recreativa tuvo fuerte protagonismo. Se destacaron propuestas como
“Marejada Cultural”, Madryn Comestible, la feria “Con Sabor a Madryn”, el
Mercado Emprendedor y el Carnaval del Mar sobre el Boulevard Brown, con murgas,
comparsas y artistas locales. También hubo intensa actividad deportiva
(triatlón frente costero, torneos de equitación, maxibásquet y pelota paleta) y
ciclos culturales gratuitos como “Filosofía a la Mar” y cine italiano, que
ayudaron a dinamizar la demanda. En términos provinciales, el movimiento se
distribuyó entre los principales corredores turísticos. Además de Madryn,
puerta de acceso a la Península Valdés, se destacaron Esquel y la zona de la
cordillera con el Parque Nacional Los Alerces, Trevelin con su perfil de
turismo rural y naturaleza, y Comodoro Rivadavia como polo urbano y de eventos.
En la comarca andina, destinos como Lago Puelo y El Hoyo mantuvieron afluencia
sostenida vinculada al turismo de naturaleza.
6) Córdoba. La provincia atravesó una de las
temporadas más exitosas de los últimos años, con más de 5 millones de turistas
entre enero y febrero, un crecimiento interanual estimado entre 9% y 10%, y un
impacto económico cercano o superior a 1 billón de pesos acumulados. Solo en
enero se contabilizaron alrededor de 3,5 millones de visitantes, consolidando
un fuerte ritmo de demanda desde el inicio del verano. La ocupación promedio
provincial en enero rondó el 70,3%, aunque los principales destinos registraron
picos muy superiores, especialmente en fines de semana y fechas especiales.
Villa Carlos Paz alcanzó niveles del 80% en semana y entre 90% y 95% los fines
de semana, mientras que Villa General Belgrano, Santa Rosa de Calamuchita y
Miramar de Ansenuza registraron ocupaciones superiores al 90% en distintos
tramos. Durante Carnaval y otros momentos pico se observaron niveles cercanos a
la ocupación plena. El volumen de gasto turístico mostró una expansión
significativa respecto del verano anterior, impulsado por la combinación de
alta afluencia y buen consumo en alojamiento, gastronomía, transporte y servicios.
La diversidad de la oferta, sierras, lagos, balnearios, turismo rural y una
agenda intensa de festivales y carnavales, permitió distribuir la demanda en
todo el territorio, con fuerte presencia de turismo interno y de cercanía,
muchas veces con decisiones de viaje espontáneas. El balance dejó a Córdoba
como uno de los destinos más concurridos del país y con indicadores que, en
varios casos, se ubicaron en niveles récord, reafirmando su liderazgo turístico
en el interior argentino.
7) Corrientes. La provincia vivió una temporada de
verano con fuerte protagonismo del turismo de naturaleza y playa, combinando
río, esteros y una de las celebraciones de Carnaval más convocantes del país.
El movimiento fue sostenido durante enero y febrero, con alta presencia de
turismo regional y visitantes del nordeste y provincias vecinas. Las playas
sobre el río Paraná y el río Uruguay concentraron buena parte del flujo
turístico, especialmente en la ciudad de Corrientes, donde los balnearios
públicos y la costanera funcionaron como epicentro recreativo. También se
destacaron Paso de la Patria, tradicional destino de pesca deportiva y playas;
Ituzaingó, con su frente costero y cercanía a Yacyretá; y Goya, que mantuvo
movimiento turístico vinculado al río y eventos locales. El producto naturaleza
tuvo uno de sus puntos más fuertes en los Esteros del Iberá, donde el
ecoturismo, el avistaje de fauna y las experiencias en estancias y lodges
rurales atrajeron visitantes nacionales e internacionales interesados en
turismo sustentable y biodiversidad. Uno de los momentos más destacados del
verano fue el Carnaval, que volvió a posicionar a Corrientes como “Capital
Nacional del Carnaval”. Los desfiles en el Corsódromo Nolo Alías convocaron a
miles de personas en cada jornada, con comparsas de gran despliegue escénico y
fuerte impacto en hotelería y gastronomía. A ello se sumaron los carnavales del
interior provincial, que ampliaron la convocatoria y distribuyeron el
movimiento turístico en distintas localidades. El verano correntino cerró, de
esa forma, con los turistas disfrutando de una combinación equilibrada entre
playas fluviales, naturaleza en el Iberá y espectáculos masivos.
8) Entre Ríos. Apoyado en su combinación de playas de
río, complejos termales, naturaleza y un calendario sostenido de fiestas
populares, el verano dejó un muy buen balance, con un gasto diario que rondó
los 100 mil pesos por persona y más de 2 millones de turistas circulando por la
provincia. El gasto total, que al 17 de febrero ya había alcanzado los $270 mil
millones, habría superado los $300 mil millones en toda la temporada. La
microrregión Tierra de Palmares lideró los niveles de ocupación (76%), seguida
por Pueblos y Aldeas del Sur Entrerriano (66%) y Caminos del Palacio (60%),
reflejando una distribución equilibrada del flujo turístico. El atractivo
natural volvió a ser determinante: las playas sobre los ríos Uruguay y Paraná,
los parques y reservas naturales, el turismo rural y, especialmente, los
complejos termales de Federación, Villa Elisa, Colón y Concordia funcionaron
como polos de descanso y bienestar durante todo el verano. En el corredor del
Uruguay, Colón se consolidó como uno de los destinos destacados, con una
ocupación promedio del 77,5% entre enero y febrero, estadía media de 4,3 noches
y más de 150 mil turistas y excursionistas en el período. El destino combinó
playas sobre el río Uruguay, termas y una agenda cultural robusta que incluyó
la Fiesta del Turista, 12 noches de corsos y la 41° Fiesta Nacional de la
Artesanía, con más de 14.000 asistentes en sus shows principales. El calendario
de fiestas fue clave en toda la provincia: el Carnaval del País en
Gualeguaychú, la Fiesta Nacional del Lago en Federación y el Triatlón
Internacional de La Paz impulsaron la demanda en enero, junto con múltiples
festivales regionales vinculados a la identidad entrerriana. El punto más alto
se registró durante el fin de semana largo de Carnaval en febrero, con una
ocupación promedio provincial del 97% y el ingreso de 218.603 turistas. Varias
localidades alcanzaron ocupación plena en ese fin de semana, entre ellas
Gualeguay, Pueblo General Belgrano, Santa Elena y Santa Ana, mientras que otras
como Gualeguaychú, Federación y Concepción del Uruguay superaron el 95%.
9) Formosa. Con un movimiento moderado y fuerte
protagonismo del turismo interno y regional, la provincia desplegó todo el
potencial que ofrece su naturaleza, ríos y una agenda cultural distribuida en
distintos puntos del territorio. El visitante eligió principalmente escapadas
cortas, con estadías breves y consumo moderado, atraído por propuestas al aire
libre y celebraciones populares. Entre los destinos más visitados se destacó la
ciudad de Formosa, con su costanera sobre el río Paraguay, paseos ribereños y
eventos culturales. También tuvieron movimiento Herradura, reconocida por sus
playas y deportes náuticos; Clorinda, como punto fronterizo; y localidades del
interior vinculadas al turismo rural y de naturaleza. El producto ecológico
continuó consolidándose en el Bañado La Estrella, uno de los humedales más
importantes de Sudamérica, que atrajo visitantes interesados en avistaje de
aves, fauna y paisajes únicos. El feriado de Carnaval fue un punto muy alto de
la temporada, generando un impacto económico que se sostuvo en 40% de
ocupación, gasto promedio de $90.000 por persona por noche y estadías de 2
noches. En el corredor sur se realizaron los tradicionales corsos de Villa
Escolar y Mayor Edmundo Villafañe, junto al Festival Aniversario en El
Colorado. Sobre la Ruta Nacional 81, las celebraciones tuvieron lugar en
Pirané, Pozo del Tigre, Ingeniero Juárez e Ibarreta, considerada capital
provincial del Carnaval. El verano también estuvo marcado por eventos de gran
convocatoria, como la Fiesta Nacional e Internacional del Río, Mate y Tereré en
la capital.
10) Jujuy. La provincia sostuvo un movimiento
constante durante el verano, con fuerte presencia de turismo nacional e
internacional en sus cuatro regiones. En enero recibió 133.328 turistas, que
generaron 374.986 pernoctes y un impacto económico de $43.366 millones, sobre
una oferta de 435 alojamientos y 12.382 plazas. La ocupación promedio fue de
58,37%, con la Quebrada liderando (68,94%), seguida por Valles (53,86%), Yungas
(41,15%) y Puna (29,80%). En febrero, la ocupación hotelera alcanzó el 62,2%,
con un gasto promedio diario de $123.708 y una estadía media de casi 3 noches,
consolidando un esquema de viajes más espontáneos y decisiones de último
momento. El Carnaval Grande de Jujuy volvió a posicionarse como el punto más
fuerte de la temporada. Convocó 45.715 turistas, generó 130.719 pernoctes y un
impacto económico superior a $16.180 millones, con niveles de ocupación casi
plenos en toda la provincia. La Quebrada de Humahuaca alcanzó picos cercanos al
99%, mientras que Valles, Yungas y Puna también registraron porcentajes muy
elevados. El balance general mostró una provincia que logró reducir la
estacionalidad, con mayor segmentación del mercado, incluido el turismo de alta
gama trabajando al máximo de su capacidad, y una propuesta cultural y natural
que continuó atrayendo visitantes en un contexto nacional difícil para muchas
familias.
11) La Pampa. La temporada estuvo marcada por el
turismo de cercanía, escapadas cortas y buen movimiento en fines de semana y
fechas especiales. El flujo se concentró principalmente en destinos de
naturaleza, termas y eventos culturales, con un visitante de perfil familiar y
estadías breves. Entre las localidades más visitadas se destacaron Santa Rosa,
como puerta de ingreso y centro urbano principal; General Pico; y Toay,
vinculada al autódromo y actividades deportivas. En el oeste provincial,
Victorica y 25 de Mayo recibieron visitantes atraídos por propuestas culturales
y paisajes de transición hacia la Patagonia. El producto naturaleza volvió a
ser uno de los ejes del verano, con recorridos en el Parque Nacional Lihué
Calel, turismo rural y estancias, y actividades vinculadas al avistaje de fauna
y senderismo. Las Termas de Bernardo Larroudé también registraron movimiento
sostenido como opción de descanso y bienestar. En materia de eventos, el
calendario incluyó festivales folklóricos, jineteadas, fiestas populares y
encuentros gastronómicos que dinamizaron las economías locales, consolidando el
perfil cultural y tradicional de la provincia. El verano estuvo, así, muy
apoyado en el turismo interno y en la combinación de naturaleza, tradición y
propuestas comunitarias.
12) La Rioja. La provincia sostuvo una ocupación
hotelera promedio de 45% entre fines de diciembre y fines de febrero, con picos
del 90% y 95% en capital e interior durante los principales festivales
populares, según el informe oficial del Observatorio Económico de Turismo
provincial. Los mayores niveles de actividad se concentraron en la Fiesta
Nacional de la Chaya, el Festival Chayero Sanagasteño y los corsos de Villa
Unión y Chilecito, que dinamizaron la hotelería, la gastronomía y el comercio
local. En la ciudad de La Rioja, la ocupación llegó a ubicarse en torno al 85%
durante la Chaya, mientras que el promedio general del verano se mantuvo en
niveles moderados. A su vez, según datos de la Cámara de Comercio local, el
gasto promedio por visitante se ubicó entre $95.000 y $108.000, con incrementos
en los fines de semana de mayor convocatoria. El movimiento fue mayormente
interno, con presencia de turistas de provincias como Córdoba, Santa Fe y
Chaco, que eligieron especialmente destinos como Villa Unión, puerta de acceso
al Parque Nacional Talampaya, y Chilecito. En términos generales, el verano
mostró un desempeño moderado en el promedio provincial, compensado por picos
muy altos durante los festivales, que funcionaron como motor principal de la
actividad turística en un contexto nacional desafiante.
13) Mendoza. La provincia registró una ocupación
hotelera y para-hotelera promedio de 59%, con una estadía media de 4,7 noches
(5,7 días) y un gasto diario estimado en $92.500 por persona. El perfil del
visitante combinó turismo nacional y extranjero, con escapadas de cuatro días
que integraron enoturismo, circuitos urbanos, festivales y experiencias en naturaleza.
Solo durante enero las estadísticas oficiales reportaron el ingreso 312.000
turistas, que generaron un impacto económico de $137.475 millones, reflejando
una inyección significativa de recursos en la economía local. La combinación de
estadía prolongada y consumo en gastronomía, bodegas y actividades al aire
libre explicó buena parte del dinamismo del mes. Localidades como San Rafael,
Luján de Cuyo, Maipú, Godoy Cruz y Las Heras desplegaron una agenda intensa de
festivales, sunsets en bodegas, encuentros gastronómicos y celebraciones de
Carnaval. En la capital, la Ciudad de Mendoza organizó propuestas al aire
libre, recorridos turísticos y experiencias en el piedemonte, como la Reserva
Divisadero Largo, además de actividades culturales en espacios emblemáticos. En
el plano internacional, Mendoza consolidó su posicionamiento global al ser
incluida entre los diez destinos tendencia para viajar en 2026 por Lonely
Planet, reforzando su imagen como destino que integra vinos, paisajes
cordilleranos, gastronomía y aventura en una misma propuesta.
14) Misiones. El verano comenzó y finalizó con
resultados muy buenos en toda la provincia. El movimiento turístico se sostuvo
con buenos niveles de ocupación y fuerte presencia internacional, especialmente
en el norte provincial, donde se concentra su principal atractivo. El epicentro
volvió a ser Puerto Iguazú, que tuvo 87% de ocupación en enero, pero con picos
de ocupación hotelera que superaron al 90%, y un promedio provincial superior
al 75% en dicho mes. El Parque Nacional Iguazú recibió cerca de 40 mil
visitantes en la primera semana del año y superó los 172 mil ingresos durante
enero, con un promedio diario cercano a los seis mil turistas. Más del 40%
correspondió a visitantes extranjeros, con fuerte presencia de brasileños y
crecimiento del mercado europeo, lo que fortaleció el ingreso de divisas y el
impacto económico regional. En el ranking de destinos misioneros, también
registraron buen desempeño San Ignacio, Oberá y Posadas, mientras que
propuestas vinculadas al turismo rural y de naturaleza, como San Javier,
ampliaron la oferta con campings y balnearios sobre el río Uruguay. La
provincia habilitó más de 230 campings y espacios recreativos este verano,
fortaleciendo el turismo interno. El alto caudal de agua en las Cataratas del
Iguazú potenció la experiencia en los circuitos Inferior, Superior y Garganta
del Diablo, todos habilitados, sumado a paseos náuticos, reservas naturales y
actividades culturales. La conectividad aérea, incluida la ruta Lima–Iguazú,
permitió captar nuevos mercados sin necesidad de escalas en grandes hubs
regionales. El feriado de Carnaval impulsó febrero con celebraciones en
distintas localidades, corsos y fiestas populares que dinamizaron el consumo en
hotelería, gastronomía y excursiones. Bajo la campaña “Turisteá Misiones”, la
provincia reforzó la promoción del destino y cerró la temporada con buenas
expectativas para el año, apoyada en la combinación de maravillas naturales,
servicios consolidados y una estrategia orientada a la sustentabilidad y la
fidelización de mercados internacionales.
15) Neuquén. La provincia sostuvo una temporada de
verano con fuerte protagonismo del turismo de naturaleza, lagos y montaña. El
movimiento se concentró en el corredor cordillerano y lacustre, con buena
afluencia de visitantes nacionales y regionales, estadías de varios días y un
perfil orientado a actividades al aire libre. Entre los destinos más
concurridos se destacaron San Martín de los Andes, con el Lago Lácar y el
acceso al Parque Nacional Lanín; Villa La Angostura, integrada al circuito de los
Siete Lagos; y Villa Pehuenia, muy elegida por su entorno natural y playas
lacustres. También tuvieron movimiento Aluminé y Junín de los Andes, vinculadas
al turismo de pesca, rafting y senderismo. El fin de semana largo de Carnaval
fue el punto más alto de febrero, con ocupaciones elevadas en destinos
cordilleranos y una agenda que combinó fiestas populares, espectáculos
musicales, ferias artesanales y actividades recreativas en lagos y balnearios.
Los eventos culturales y deportivos ayudaron a sostener la demanda y a
distribuir el movimiento en distintas localidades.
16) Río Negro. Atravesó una temporada estival activa,
impulsada por la diversidad de su oferta que combina mar, cordillera y estepa.
El flujo turístico se distribuyó entre la costa atlántica y el corredor andino,
con buena respuesta en fines de semana y fechas especiales. En la cordillera,
San Carlos de Bariloche volvió a ser el principal polo de atracción, con
actividades de trekking, navegación y excursiones lacustres en el entorno del
Parque Nacional Nahuel Huapi. También registraron movimiento El Bolsón y Dina
Huapi, elegidos por su perfil natural y gastronómico. Sobre la costa atlántica,
Las Grutas fue el destino más concurrido del verano, con playas patagónicas y
buen nivel de ocupación, acompañada por Playas Doradas y el movimiento
turístico en Viedma y El Cóndor. El feriado de Carnaval le dio color al verano,
con celebraciones, espectáculos y corsos tanto en la costa como en localidades
del interior, generando un repunte en ocupación y consumo turístico. Eventos
culturales, fiestas regionales y propuestas recreativas al aire libre
acompañaron el cierre de la temporada.
17) Salta. Mostró un desempeño sostenido,
impulsado por fiestas populares, carnavales y una conectividad aérea internacional
en expansión. Entre enero y febrero recibió 651.184 visitantes, con una tasa
neta de ocupación promedio de 50,1% y un impacto económico estimado en $402.735
millones. El gasto diario promedio fue $137.437 por persona y la estadía media
alcanzó las 4,5 noches. El fin de semana largo de Carnaval concentró uno de los
picos de mayor movimiento, con 76,1% de ocupación, un impacto superior a
$15.515 millones y una estadía promedio de 2,8 noches. En Cafayate, la
tradicional Serenata a Cafayate logró 100% de ocupación y agotó entradas, con
fuerte derrame en localidades cercanas. El calendario incluyó 20 celebraciones
bajo el sello Fiestas Populares. Se destacaron la Chaya Rosarina (30.000
asistentes), el Chicoana Carnaval Fest (24.000), el Carnaval en el Viaducto El
Toro (15.000) y los Corsos Color de Orán (12.000 asistentes por fin de semana),
además de festivales en Metán, Seclantás, Molinos y Animaná, con altos niveles
de ocupación en los Valles Calchaquíes y el Valle de Lerma. En productos
turísticos, el Tren a las Nubes transportó 4.440 pasajeros, mientras que el
Teleférico San Bernardo y AlaDelta sumaron 88.441 usuarios, ambos con
crecimiento interanual. El Aeropuerto Internacional Martín Miguel de Güemes
registró 241.141 pasajeros totales y un fuerte aumento en los arribos
internacionales (más del 100% interanual en enero y cerca del 50% en febrero),
consolidando al mercado externo como principal motor de expansión. El perfil
internacional fue mayormente regional y europeo, con alta fidelización: casi la
mitad ya había visitado la provincia previamente.
18) San Juan. El movimiento turístico fue moderado
pero bueno durante todo el verano, impulsado por su combinación de paisajes
andinos, turismo astronómico, propuestas culturales y eventos deportivos. El
flujo se concentró en fines de semana y fechas especiales, con predominio de
turismo nacional y regional, especialmente de provincias vecinas y del corredor
cuyano. La mayor actividad se registró en la ciudad capital, que funcionó como
base para recorrer bodegas, circuitos históricos y espacios culturales. También
se destacaron Rivadavia y Santa Lucía, integradas al Gran San Juan y con fuerte
movimiento recreativo. En el interior provincial, sobresalieron Calingasta,
puerta de ingreso al Parque Nacional El Leoncito y referente del turismo
astronómico; Iglesia, con el dique Cuesta del Viento como atractivo para
deportes náuticos y de viento; y Valle Fértil, vinculado al Parque Provincial
Ischigualasto (Valle de la Luna), uno de los íconos turísticos de la provincia.
El verano sanjuanino combinó actividades al aire libre, trekking, mountain
bike, navegación y astroturismo, con festivales departamentales, fiestas
tradicionales y encuentros culturales que dinamizaron las economías locales. El
balance dejó una temporada estable, con consolidación del producto naturaleza y
una agenda cultural que sostuvo el movimiento en distintos puntos del
territorio.
19) San Luis. La agenda de 50 festivales fue el
principal motor de la economía turística provincial, elevando la concurrencia a
sus niveles máximos en febrero y consolidando una estadía promedio de 3,5 días,
con un gasto diario de $83.183 por persona. La distribución federal de estos
eventos permitió que distintas localidades se transformaran en polos de alto
impacto económico para los sectores hotelero y gastronómico. La temporada
mostró una curva de crecimiento sostenida: diciembre tuvo un movimiento
moderado de cercanía, enero consolidó el flujo en los principales corredores y
febrero fue el mes de mayor concurrencia, traccionado por festivales masivos y
eventos deportivos. En comparación interanual, tanto enero como febrero
registraron una recuperación de 12 puntos porcentuales respecto del año
anterior. Entre los destinos, Balde mantuvo flujo constante durante todo el verano
gracias a su oferta termal, Villa de Merlo creció de forma gradual y alcanzó su
pico en febrero con la Fiesta Nacional Valle del Sol (15.000 personas), Potrero
de los Funes duplicó visitantes entre diciembre y enero y recibió más de 10.000
asistentes con el Carnaval de Los Tekis, y Villa Mercedes se convirtió en
epicentro en febrero con el Festival de la Calle Angosta, que movilizó 100.000
personas.
20) Santa Cruz. El flujo del verano estuvo
marcado por el turismo nacional e internacional que eligió la Patagonia austral
para combinar glaciares, trekking, avistaje de fauna y paisajes de estepa y
cordillera, con estadías generalmente de varios días dentro de circuitos
patagónicos más amplios. El destino más visitado volvió a ser El Calafate,
puerta de ingreso al Parque Nacional Los Glaciares y al icónico Glaciar Perito
Moreno, que concentró la mayor parte del turismo internacional. La localidad
sostuvo alta demanda hotelera y excursiones lacustres, consolidando su rol como
motor turístico provincial. En la zona norte, El Chaltén mantuvo una intensa
actividad vinculada al senderismo y al turismo de montaña, con visitantes
atraídos por los circuitos hacia el Fitz Roy y la Laguna de los Tres. También
registraron movimiento Puerto Deseado, con propuestas de turismo costero y
avistaje de fauna marina; Los Antiguos, sobre el Lago Buenos Aires; y Perito
Moreno, como punto estratégico de conexión hacia el noroeste provincial. El
producto naturaleza fue el eje central del verano, con excursiones 4×4,
navegación por lagos glaciares, trekking, cabalgatas y turismo paleontológico.
En paralelo, las localidades organizaron festivales regionales, actividades
culturales y encuentros comunitarios que acompañaron el flujo turístico en
enero y febrero, especialmente durante fines de semana y fechas especiales.
21) Santa Fe. Cerró un verano récord, con fuerte
protagonismo del corredor del río Paraná y el turismo de cercanía, y un impacto
económico total de $211.326 millones. El gasto promedio diario de la temporada
se ubicó en $94.092, reflejando un buen nivel de consumo, aunque con
diferencias entre meses: $101.280 en enero y 86.896 en febrero. La estadía
promedio fue de 2,25 días, reflejando un perfil predominante de escapadas
cortas y turismo de proximidad. En enero, más de 200 mil turistas gastaron
$107.000 millones, mientras que la circulación total, incluyendo excursionistas
y público de eventos, se aproximó a 800.000 personas. La ocupación promedio
provincial fue cercana al 58%. Durante la primera quincena de febrero se registraron
93.841 turistas y un impacto económico de $46.991 millones, con 70% de
ocupación promedio y picos del 83% en cabañas sobre el Paraná, el Carcarañá y
zonas de lagunas. Pero lejos de caer, la segunda quincena del mes fue aún
mejor, con un impacto económico mayor a los $50.000. El fin de semana largo de
Carnaval fue uno de los puntos más altos del verano: 49.000 personas se
alojaron al menos una noche, otras 400.000 participaron de actividades, la
ocupación alcanzó el 71% (con picos del 87% en complejos ribereños) y el
impacto económico rondó los $24.895 millones. La agenda de la temporada incluyó
más de un centenar de eventos y fiestas populares, entre ellos el Festival del
Jaaukanigás en Reconquista (más de 55.000 asistentes), el Festival Folklórico de
Guadalupe y la Fiesta de la Chopera en Santa Fe (más de 65.000 personas en
conjunto), y el Festival Provincial del Pescador en Sauce Viejo (más de 26.000
concurrentes). El cierre de enero, por ejemplo, estuvo marcado por la
tradicional Maratón Acuática Santa Fe-Coronda, que movilizó a más de 175.000
personas entre público y participantes. En paralelo, Rosario reforzó su perfil
urbano y metropolitano con el Festival Faro (más de 120.000 asistentes),
mientras que otras localidades ribereñas consolidaron propuestas de naturaleza,
pesca deportiva, turismo religioso y gastronomía regional. En la Ciudad de
Santa Fe, según el Observatorio Turístico municipal, la ocupación hotelera
entre enero y febrero dejó 51% en hoteles 4* (con picos del 90%), 54% en
hoteles boutique (con picos del 100%) y 33% en 3*. El gasto estimado diario por
persona, considerando alojamiento y dos comidas, se ubicó en torno a $210.833,
con una estadía promedio de 2,8 noches.
22) Santiago del Estero. Fue considerada como el
destino más accesible del verano argentino, destacándose por su relación
precio–calidad tanto en alojamiento como en gastronomía y actividades
recreativas, según un análisis comparativo de precios publicado por el sitio
TyC Sport. Específicamente, las ciudades de Santiago del Estero y Las Termas de
Río Hondo ofrecieron las tarifas más competitivas del país, combinando
propuestas termales, circuitos históricos y actividades culturales a costos
accesibles. Durante enero, el conurbano Santiago-La Banda registró niveles de
ocupación cercanos al 60%, con picos del 80% en el marco del Festival Nacional
de la Chacarera. En Termas de Río Hondo, principal destino provincial, la
ocupación osciló entre el 37% y el 50% según la semana, sobre una oferta de más
de 10.000 plazas hoteleras. En las localidades emergentes del sudoeste
provincial, Villa Ojo de Agua y Sumampa, la ocupación promedio alcanzó el 70%,
mostrando buen desempeño en destinos serranos. Cifras similares se repitieron
en febrero. El gasto estimado durante enero se ubicó en torno a $70.000 diarios
por persona, con estadías promedio de 2 días y 2 noches. La agenda incluyó
programas recreativos como “Santiago es tu Río”, “Viví Termas”, ferias
artesanales y festivales culturales que dinamizaron la actividad en capital y
Termas. Uno de los fines de semana más fuertes fue el de Carnaval, donde se
estimaron 20.000 turistas, con un impacto económico cercano a $2.900 millones,
un gasto promedio diario de $100.000 y estadías de 2 noches. El balance mostró
una temporada apoyada en la competitividad de precios, la consolidación del
producto termal y una programación cultural sostenida que fortaleció el
posicionamiento de Santiago del Estero como alternativa económica dentro del
mapa turístico nacional.
23) Tierra del Fuego. La temporada fue muy
sólida, impulsada por el turismo nacional e internacional que eligió el extremo
sur del país para combinar naturaleza, aventura y experiencias vinculadas a la
Antártida. En Ushuaia, la ocupación hotelera y para-hotelera promedió el 70%,
con una estadía media de 4 días. El gasto diario alcanzó los $235.000 en enero
y $220.000 en febrero, reflejando un perfil de visitante de alto consumo. En
términos provinciales, los lugares más recorridos incluyeron el Parque Nacional
Tierra del Fuego, el Canal Beagle, navegaciones hacia el Faro Les Éclaireurs,
excursiones 4×4 hacia los lagos Fagnano y Escondido en Tolhuin, y circuitos
históricos en Río Grande. La oferta combinó trekking, navegación, avistaje de
fauna y propuestas vinculadas al turismo antártico, consolidando a la provincia
como puerta de entrada al continente blanco. La agenda cultural y deportiva
acompañó el movimiento turístico. En febrero se desarrollaron los tradicionales
carnavales con la participación de 25 expresiones carnavalescas provinciales,
además de actividades previas como la exposición fotográfica “Carnavalito
Creativo”, talleres infantiles y una gala en el Centro Cultural Esther Fadul.
En el plano deportivo, el USHPROBIKE MTB & Trail Running convocó a
competidores en circuitos de montaña de 45 y 25 km en MTB y 25 y 15 km en trail
running. El balance dejó una temporada con buenos niveles de ocupación, alto
gasto promedio y una fuerte articulación entre naturaleza, identidad antártica
y eventos culturales y deportivos que dinamizaron la actividad en toda la
provincia.
24) Tucumán. El verano fue muy dinámico, bien
distribuido territorialmente, apoyado en la combinación de naturaleza,
infraestructura renovada y una agenda intensa de eventos deportivos y
culturales. Los destinos más recorridos fueron Tafí del Valle, San Javier, El
Cadillal, Yerba Buena y San Pedro de Colalao, que combinaron paisajes de
montaña, diques, glampings y propuestas gastronómicas. La mejora en
infraestructura vial y una oferta turística diversificada fortalecieron el
posicionamiento provincial dentro del NOA. En enero, el turismo generó un
impacto económico estimado en $50.400 millones, reflejando un movimiento sólido
en toda la cadena de valor. Tafí del Valle superó el 75% de ocupación,
impulsado por eventos deportivos como el tradicional Seven y actividades al
aire libre en los Valles Calchaquíes. La provincia logró así consolidar su
perfil como destino de verano de montaña y experiencias culturales. Febrero
repitió números similares, con el punto más alto durante el feriado de
Carnaval, con desempeños destacados en San Javier y El Cadillal que alcanzaron
99% de ocupación, Tafí del Valle 88%, Tafí Viejo 76% y Yerba Buena 70%, entre
otros destinos. El gasto promedio diario se estimó en $83.000 por persona. La
agenda de espectáculos durante todo el verano fue muy rica, especialmente
durante los carnavales, cuando se destacaron la Fiesta Nacional de la Pachamama
en Amaicha del Valle, el Desentierro del Diablo en Colalao del Valle y los
Corsos de Aguilares, que convocaron más de 30.000 personas diarias.
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