Destinos
WTTC: la tasa turística de 30 € a los cruceros en Barcelona traerá efectos no deseados
El incremento del impuesto para escalas de menos de 12 horas podría provocar pérdidas de empleo y reducir el gasto en tierra, advierte Gloria Guevara
Publicada 27/06/26
Añadir HOSTELTUR en GoogleEscucha la noticia
La próxima subida de la tasa turística que pagan los pasajeros de cruceros de corta estancia en Barcelona “podría debilitar la competitividad de la ciudad y tener consecuencias no deseadas para la economía local”, según advierte la asociación World Travel & Tourism Council (WTTC). Según la propuesta del Ayuntamiento barcelonés, los pasajeros de cruceros de escala (los buques que pasan menos de 12 horas en la ciudad) pasarán a pagar 30 euros por desembarcar, en lugar de los 12 euros actuales.

Según indica Gloria Guevara, presidenta y directora ejecutiva del WTTC, "si bien comprendemos los complejos desafíos que supone la gestión de un destino de primer nivel, la propuesta de aumentar la tasa turística a los cruceristas de corta estancia podría situar a Barcelona en desventaja competitiva frente a otros puertos del Mediterráneo."
En este sentido, la presidenta del WTTC -organismo internacional que representa a las grandes compañías que operan en el sector turístico- advierte que la experiencia previa de otros destinos señala que “las subidas repentinas de tasas rara vez producen los resultados esperados”.
Por otra parte, “los costes adicionales para los visitantes de Barcelona probablemente reducirían la contribución económica global generada por la industria de cruceros, a medida que los turistas ajusten sus hábitos de gasto en tierra. Esto, a su vez, podría provocar la pérdida de puestos de trabajo, afectando al empleo local y a la creación de empleo dentro de los sectores de servicios de la ciudad”.
El WTTC señala que Barcelona es uno de los principales puertos base de cruceros del mundo, con cerca de 4 millones de pasajeros cada año “y un gasto local medio de unos 255 euros por pasajero, entre los más altos a nivel mundial”, por lo que la subida de la tasa podría repercutir negativamente tanto en términos de demanda de visitantes, como en la contribución fiscal. “Solo la industria de cruceros aportó 11,9 millones de euros en impuestos al Ayuntamiento de Barcelona en 2024”, indica este organismo.
Por otro lado, el WTTC recuerda que los cruceros también generan visitas a medio y largo plazo. “Los estudios de CLIA (la Asociación Internacional de Líneas de Cruceros) muestran que más del 60% de los cruceristas regresan a los destinos que descubrieron por primera vez a través de un crucero, lo que subraya el papel del sector como puerta de entrada para futuras visitas”, explica Gloria Guevara.
Debilitamiento de la demanda
Paralelamente, “Barcelona ya está experimentando un descenso generalizado de viajeros internacionales debido a las presiones económicas globales. Las tendencias recientes apuntan a un debilitamiento de la demanda, incluyendo una caída del 3,3% en 2024 en los cruceristas de tránsito, mientras que las modestas previsiones de crecimiento del gasto internacional de solo el 2,7% en 2025 sitúan a la ciudad por detrás de otros grandes destinos europeos. Introducir más barreras podría crear un efecto dominó indeseado en todo el ecosistema turístico, afectando desde a los proveedores locales hasta a los de transporte”, afirma la presidenta del WTTC.
En opinión de Gloria Guevara, “el crecimiento sostenible y a largo plazo en cualquier gran destino depende de una planificación eficaz y proactiva, así como de un profundo compromiso de los agentes públicos y privados a todos los niveles. En lugar de aplicar estas tasas, recomendamos al gobierno local que trabaje en estrecha colaboración con el sector turístico para encontrar soluciones equilibradas que respalden tanto los objetivos de sostenibilidad de la ciudad como sus vitales intereses económicos”.
Gloria Guevara: "Según las evidencias, el futuro del turismo sostenible no puede construirse sobre ajustes fiscales a corto plazo"
Con este fin, el WTTC se muestra “plenamente dispuesto a colaborar con todas las partes interesadas locales e internacionales pertinentes para ayudar a identificar el mejor camino a seguir para Barcelona”. El organismo reitera que “según las evidencias, el futuro del turismo sostenible no puede construirse sobre ajustes fiscales a corto plazo. Requiere una planificación sólida a largo plazo, una consulta significativa con la industria del viaje y una participación activa de los agentes implicados a todos los niveles”.
“Al reunir al sector privado, las comunidades locales y las autoridades gubernamentales, los destinos pueden codiseñar estrategias integrales que protejan la infraestructura local sin desmantelar el motor económico que impulsa la prosperidad y el empleo para la comunidad local en Barcelona. Este enfoque ayuda a garantizar que la ciudad siga siendo positiva tanto para los residentes como para los viajeros", concluye Gloria Guevara.
No hay comentarios:
Publicar un comentario