Edición España. Jordi Ferrer admite que en la actualidad hay "mucha presión inversora" en el mercado
Los hoteles mantienen su atractivo inversor pese a la fuerte competencia
HIP quiere invertir 2.000 millones de euros en dos años: "Ojalá que sea en España", afirma Hernández-Puértolas19 FEBRERO, 2020
Canarias es "el mejor destino de 365 días del mundo", según el CEO de HIP
Javier Arús cree que el mercado hotelero español mantendrá un volumen de inversión anual de entre 2.000 y 3.000 millones de euros
Hernández-Puértolas aconseja a Barcelona que "se ponga las pilas" con una mejor promoción de la ciudad
España sigue siendo un mercado muy atractivo para la inversión hotelera, pero ahora es más competitivo por la irrupción de nuevos actores en liza y es mucho más complicado encontrar oportunidades que hace solo unos años. Este podría ser el resumen de la jornada profesional TopHotelsTrends 2020 organizada este martes en Madrid por la consultora Colliers International en colaboración con el IE Real Estate Club.
En una sala con un aforo desbordado, el CEO de Hotel Investment Partners (HIP), Alejandro Hernández-Puértolas, el socio director de Hoteles de Azora, Javier Arús, y el CEO de Hesperia, Jordi Ferrer, coincidieron en las grandes posibilidades de negocio que ofrece el mercado hotelero español tanto en el segmento vacacional como en el urbano, pero los tres también apuntaron las dificultades que hay para encontrar oportunidades que se ajusten a sus necesidades ante la llegada de nuevos actores, lo que ha llevado HIP y a Azora a invertir en otros mercados europeos.
Hernández-Puértolas señaló que siguen muy interesados en el mercado español, al que ve aún “con muchísimo recorrido”, y de hecho confesó que desde su matriz Blackstone les insisten en "seguir comprando".
Pero la realidad es que tienen dificultades para hallar lo que buscan. Es decir, grandes hoteles en destinos vacacionales a pie de mar y con habitaciones a un precio de venta de entre los 110.000 y 120.000 euros, en Baleares y, especialmente, en Canarias.
El archipiélago canario es precisamente el mercado en el que están más interesados al calificarlo como "el mejor destino de 365 días del mundo". Sin embargo, cree que aún su sector turístico necesita una transformación, no solo para el reposicionamiento de su oferta hotelera para dotarla de una mayor categoría, sino también ofreciendo más experiencias a los turistas y mejorando la distribución del producto ofreciendo tarifas dinámicas o aplicando el revenue management.
Participantes en la jornada de inversión hotelera de Colliers International. En el centro, Jordi Ferrer, flanqueado por Hernández-Puértolas y Javier Arús.
La compañía tiene 10.000 habitaciones en Canarias, con activos por valor de 2.000 millones de euros, y ha reconocido que la quiebra de Thomas Cook y de otras aerolíneas chárter como Monarch Airlines o Germania ha tenido un gran impacto en las islas en los ingresos hoteleros porque en esencia "Canarias es un destino chárter".
Sin embargo, insiste en la confianza de HIP en las islas porque es un "mercado híperagradecido", pues "una mínima inversión" se rentabiliza luego con mejores tarifas por lo que presenta "un potencial tremendo" de cara al futuro.
Hernández-Puértolas detalló que la estrategia del fondo pasa por invertir unos 2.000 millones de euros en los próximos dos años. "Ojalá que los invirtamos todo en España", dice. No obstante, admite que por las dificultades del mercado español han abierto su objetivo de inversiones a otros países europeos, como Grecia, Portugal e Italia.
Si bien el vacacional es el principal objetivo de HIP –el 95% de sus hoteles son de sol y playa–, no descarta invertir en hoteles urbanos en Madrid o en otras ciudades, salvo Barcelona donde considera que tiene "precios desorbitados".
Lo cierto es que se mostró muy crítico con las autoridades turísticas de Barcelona, que se están convirtiendo en "recaudadores turísticos", y aconsejó que "se deben poner las pilas" y cuidar más la promoción de la ciudad.
A modo de conclusión, vaticinó que el sector hotelero seguirá creciendo en los próximos años, "pero no a doble dígito" como sucedía hace solo unos años.
Crear producto desde cero
Por su parte, Javier Arús explicó la estrategia de inversión de su nuevo fondo, que está en negociaciones para sumar otros 500 millones de euros, y que su objetivo es "invertir en turismo en Europa".
Están interesados tanto en el segmento vacacional como en el urbano, pero admite que en ciudades como Barcelona o Madrid el factor determinante para invertir es el precio, dada el alto coste de los establecimientos.
Por ello, han apostado más por transformar edificios de oficinas en hostels, como el que están llevando a cabo junto a la estación madrileña de Atocha, que en adquirir hoteles, dentro de su estrategia de "crear producto desde cero".
Pero al igual que HIP, también desde Azora han ampliado el foco inversor más allá de España, a otros países europeos. Abrirán también hostels en Lisboa y Bruselas.
Presión inversora
El CEO de Hesperia expuso con más claridad la gran competencia que hay actualmente en el mercado hotelero español por la confluencia de distintos factores.
Por un lado, señaló que en la actualidad coinciden inversores de fondos de real state, private equity, family offices, cadenas hoteleras, inversores institucionales y a ello se le suman "tipo de interés bajísimos o negativos" y "todo esto hace que haya mucha presión inversora" y que sea "muy complicado cerrar operaciones".
Puso como un ejemplo de ello lo que les ha sucedido con la adquisición de La Manga, el resort más grande del sur de Europa con 550 hectáreas y diez campos de fútbol. Cerrar la operación les llevó nueve meses, desde octubre de 2018 hasta casi agosto de 2019.
Recordó que en el último año han analizado cerca de 20 operaciones hoteleras, unas ocho han sido vinculantes, pero solo han cerrado una. "Esto no quiere decir que no haya oportunidades, pero hay que trabajarlas mucho", subrayó.
Los asistentes a la jornada superaron con creces el aforo del aula magna del IE Business School de Madrid.
Con respecto a los objetivos de inversión de Hesperia, Jordi Ferrer explica que siguen interesados en ser propietarios de sus hoteles y con el foco tanto en el urbano, que representa el 60% de sus establecimientos, como en el vacacional, un segmento que apunta que es más rentable que el urbano, pero en cambio es más cíclico, sometido a los vaivenes de la economía.
Coincide que hay muchas oportunidades en Baleares y Canarias para renovar activos para darles una mayor calidad, pero también cita destinos alternativos como Cádiz y Murcia.
Por último, Ferrer descartó la incorporación al accionariado de Hesperia de nuevos inversores –"y tenemos ofertas", dice–, pero se muestra abierto a participar en nuevas fórmulas con socios para explotar también su conocimiento como gestores hoteleros a través de arrendamientos de establecimientos.
Estos gigantes del turismo discutirán el futuro de la industria
Por primera vez participarán las agencias de viajes online, como Expedia y Kayak, las plataformas como Airbnb y la cadena de hoteles de origen indio Oyo.
El 19 de mayo próximo se llevará a cabo la primera edición de The Future of Tourism Investment Summit (Futurismo), un programa de conferencias y paneles de discusión, dirigido a más de 300 directivos, CEO, inversionistas, desarrolladores, operadores, líderes en tecnología, constructoras, embajadores, secretarios de turismo, firmas de arquitectura y plataformas de distribución de la industria hotelera. El objetivo es analizar el futuro del mercado para apuntalar oportunidades. ¿La sede? El hotel Marquis Reforma de Ciudad de México.
Ericka Vargas, socia fundadora de FuTurismo, dice que por primera vez participarán en este evento las agencias de viajes online, como Expedia y Kayak, las plataformas como Airbnb y la cadena de hoteles de origen indio Oyo. También habrá expertos en tecnología, como IBM y Amazon, y nuevos inversionistas que podrán conocer, de primera mano, las tendencias globales y las herramientas de que pueden disponer para desarrollar complejos hoteleros exitosos.
El programa del evento incluye dos grandes temas: el futuro del turismo, en donde las agencias de viajes online abordarán las tendencias globales de la industria; y la tecnología aplicada al turismo: machine learning, inteligencia artificial, robótica.
“Nuestro propósito es dar ejemplos muy concretos que enseñen a los desarrolladores cómo pueden diferenciar sus productos, pues la tecnología se ha integrado como un factor decisivo de crecimiento y será la piedra angular para el desarrollo durante los próximos años”, explica Wilfried Persevalle, CEO y socio fundador de FuTurismo.
Las charlas alrededor del ecoturismo también tendrán un papel principal, pues es uno de los segmentos que crece más rápido en todo el mundo: dos o tres veces más rápido que la industria turística en general. Esto se debe, en buena parte, a que a las nuevas generaciones les gusta realizar viajes responsables a áreas naturales para promover la conservación del medio ambiente.
Arturo AguirreWilfried Persevalle (CEO y socio de FuTurismo) y Ericka Vargas (socia fundadora)
De acuerdo con los creadores del evento, hace falta educación en el sector, pues muchos desarrolladores no saben cómo diferenciar su producto, desde la construcción del edificio hasta los canales de comercialización y la calidad del servicio.
Muchos eventos, como Cancún Travel Mart y el Tianguis Turístico, han puesto su granito de arena para cubrir esa falta de conocimiento en la industria, pero Futurismo, a decir de Persevalle, es un evento diferente. “Se enfoca en la tecnología canales de distribución y los atributos que pueden diferenciar un producto de su competencia. Vamos a hablar casi nada del presente y mucho acerca del futuro de la industria. Comparado con los desarrollos de Dubái, China y Singapur, podemos ver que en México existe un gran retraso. Por eso, este evento es una buena oportunidad para adelantarse a las tendencias globales”.
Además, al no ser un evento masivo, FuTurismo es un excelente espacio para establecer un networking más cercano (uno a uno) y hacer negocio, sobre todo porque los asistentes son tomadores de decisiones de alto nivel.
Preocupación en hoteles de 'todo incluido' por las posibles pérdidas por las nuevas normas contra el turismo de borrachera
ENRIQUE FUERIS
Actualizado
Temen que las reservas se resientan y que se desvíe el problema del turismo de excesos a otros puntos. Los expulsados por balconing y otros desmanes ascendieron un 47% en Magaluf en 2019: 250.
Una terraza de bar en el Arenal de Palma con una oferta de bebidas 'happy hour', las cuales estarán prohibidas por el nuevo decreto ley. EFE/CATI CLADERA
La limitación del alcohol en el régimen de todo incluido ha extendido cierta preocupación en hoteles de las zonas afectadas por el decreto ley para erradicar el turismo de borrachera. Pese al apoyo general brindado al decreto desde la patronal hotelera, establecimientos que centran buena parte de sus bazas en la figura del todo incluido confiesan cierta intranquilidad a la espera de ver cómo les puede afectar la nueva reglamentación.
El decreto ley va a limitar la oferta de alcohol a un máximo de tres bebidas por persona y comida, a fin de evitar que determinados clientes tengan barra libre en su propio hotel. Por lo pronto, el propio conseller de Modelo Económico, Turismo y Trabajo, Iago Negueruela, confirmó el pasado viernes que el decreto ni debe ni va a tener efectos retroactivos, por lo que se van a respetar todas las condiciones en las contrataciones ya cerradas. La patronal ha mostrado su agradecimiento por ello.
A partir de aquí, la planta hotelera más afectada por esta medida está a la espera de comprobar durante la temporada de qué manera le acabará afectando.
Tal es el caso en Magaluf -una de las tres zonas afectadas por el decreto ley junto con Playa de Palma (Mallorca)y el West End de Sant Antoni (Ibiza)-. Para el presidente de la Asociación de Hoteleros de Magaluf y Palmanova, Mauricio Carballeda, la cuestión está todavía por ser analizada. «Hay que ir viendo el impacto económico que tiene en algunos hoteles y cómo les influye», si bien asume que los establecimientos que siguen funcionando con esta oferta «son muy pocos».
FAMILIAS Y PAREJAS
Además, sostiene que esta minoría no concentra precisamente su todo incluido en el turismo de borrachera, sino que «es una oferta enfocada a familias, parejas» y no diseñada para el dispendio continuo de alcohol a los clientes más representativos del turismo de excesos.
En cualquier caso, reconoce preocupación por el hecho de que algunos turistas puedan acabar optando por otras ofertas de todo incluido en otras zonas sin restricciones de alcohol, como Santa Ponça sin ir más lejos. Si eso ocurre, señala, no solo los hoteles de Magaluf se verían perjudicados económicamente, sino que de rebote se podría estar desviando el problema del turismo de excesos a otros puntos de las Islas. «O a lo mejor no ocurre nada. Está por ver».
Hay que tener en cuenta que la nueva reglamentación ha sido aprobada justo en un momento «delicado», puesto que los meses de enero y febrero son la época preferida por buena parte de los turistas británicos para efectuar sus reservas.
Más allá de eso y en relación a las perspectivas de este año, las reservas, se confirma desde la asociación, se están moviendo en la línea del año pasado, o incluso con un leve aumento del volumen de ocupación previsto. La Feria Internacional de Turismo de Madrid de la próxima semana debe servir entre otras cosas para despejar algunas incógnitas, especialmente en lo referente al comportamiento del mercado británico con la cuestión del Brexit ya encima.
Otra de las medidas más destacadas del decreto, la persecución al balconing -con multas de entre 6.000 y 60.000 euros y la expulsión de los clientes que realicen esta práctica- no va a resultar en absoluto novedosa para los hoteles de la zona, que llevan varios años expulsando por cuenta propia a los clientes más conflictivos en ese sentido. Precisamente en 2019 hubo un repunte en la cifra de expulsados por comportamientos incívicos y/o peligrosos para la integridad física, con alrededor de 250 clientes. Las dos temporadas anteriores las cifras se habían movido en torno a las 170 expulsiones (cerca de un 47% menos). Hasta ahora, el año con más expulsiones había sido 2013 con 254.
En ese sentido, ya hace años que había una política de tolerancia cero entre la planta hotelera con este tipo de comportamientos, la única variación es la obligatoriedad legal de los hoteles a partir de ahora de multar y expulsar a esos clientes, en caso contrario los propios establecimientos serán los sancionados.
Por otra parte, el presidente del PP en Baleares, Biel Company, señaló que desde su partido se aboga por un turismo de calidad y que «coincidimos en el objetivo principal del decreto, que es combatir y acabar con el turismo de excesos en nuestras islas». Sin embargo, se quejó por el hecho de «no conocer la letra pequeña» y mostró su extrañeza por que no haya sido publicado en el BOIB. Company expresó además su deseo de que no pase como con otras leyes del Govern de Armengol -en referencia a la Ley contra el Cambio Climático-, «que coinciendo todos en el objetivo el Govern lo haga mal y no puedan aplicarse algunas medidas».
El gobierno quiere hacer del turismo
un pilar para el desarrollo, para lograrlo, primero deberá mantener e
incrementar la llegada de turistas
Durante la administración pasada, se llevaron a cabo 11 reformas estructurales, entre las que destacaron dos: la energética y de telecomunicaciones. La primera, se dijo que elevaría el crecimiento real del PIB entre 1.0 y 1.5 puntos porcentuales, generaría 2.5 millones de empleos, aumentaría la producción de petróleo a 3 millones de barriles diarios (para este año, se prevé una producción promedio de 1.77 millones de barriles diarios) y atraería inversiones por más de 200,000 millones de dólares (mdd), lo cual está muy lejos de cumplirse.
La segunda, aunque no ha alcanzado todos sus objetivos, logró beneficios inmediatos, como la caída en los precios de los servicios y el aumento de la competencia. Pero ninguna logró el impacto que tuvo el sector turismo en los últimos seis años.
En dicho periodo, esta industria se consolidó como uno de los principales motores de la economía nacional, en una alternativa real para el desarrollo y la modernización de comunidades, ciudades y regiones enteras.
Y las cifras son contundentes: la participación de esta actividad en el PIB nacional pasó de 8.2% en 2012 a alrededor de 8.8% en 2017, superando a la industria de la construcción (7.5%), la minería incluyendo el petróleo (3.7%) y telecomunicaciones y radiodifusión (3%). El empleo turístico creció 3% en promedio cada año, más del doble del crecimiento del empleo en el resto de la economía. Hoy, alrededor de 4 millones de trabajadores dependen de manera directa del turismo en México y 6 millones más de manera indirecta.
También se registraron nuevos máximos históricos en llegada de visitantes internacionales y captación de divisas. En 2017, el país registró la cifra histórica de 39.3 millones de turistas internacionales, lo que representó un crecimiento de 68% con respecto a los 23.4 millones de turistas recibidos en 2012; y se recibió el monto histórico de 21,336 mdd por esta actividad, 8,600 mdd más que en 2012 y un crecimiento de 67% en cinco años, solo superado por la industria automotriz y las remesas. Esto colocó a México como el sexto país más visitado del mundo en 2017 por primera vez en su historia y el decimoquinto con mayor recepción de divisas.
El turismo nacional también presentó un gran dinamismo. Desde 2012, el flujo de turistas nacionales creció 30% y en 2017 se realizaron cerca de 246 millones de viajes turísticos nacionales, representando el 82% del gasto turístico total.
Coordinación y promoción, la clave
¿Cómo se lograron estos resultados en tan poco tiempo? Coordinación entre todos los actores de la actividad turística, acompañado de una política pública consistente y enfocada en hacer del turismo un motor de desarrollo. El gobierno trabajó en temas de conectividad, facilitación migratoria, seguridad en los destinos turísticos, promoción en los mercados nacional e internacional, financiamiento al sector, así como en la diversificación del origen de los turistas que llegan a México.
El Consejo de Promoción Turística de México (CPTM), organismo encargado de coordinar, diseñar y operar las estrategias de promoción turística a nivel nacional e internacional, así como de promocionar los destinos y actividades que México ofrece, en los mejores escenarios naturales y culturales; y el Programa Pueblos Mágicos, surgido en 2001 como una estrategia de diversificación de producto turístico mexicano, tuvieron un papel clave.
Tal fue el éxito alcanzado en el sexenio anterior, que el entonces secretario de Turismo, Enrique de la Madrid, estimó que el sector podría alcanzar una participación de 10% en el PIB nacional en los próximos años. Esto, claro, siempre y cuando se diera continuidad al trabajo realizado en los últimos 10 años.
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Borrón y cuenta nueva
Hoy, el nuevo gobierno tiene ante si el gran reto de mantener e incrementar el nivel de llegada de turistas internacionales y de recepción de divisas, así como el flujo de turistas nacionales.
¿Cómo hacerlo? En 2017, la Secretaría de Turismo (Sectur) invitó a todos los actores del sector con el fin de identificar los principales retos que enfrenta el turismo en México, así como los objetivos que debía buscar la política turística en los próximos años para que el sector mantenga su crecimiento sostenible.
Y fueron cinco los objetivos que se identificaron como prioritarios: garantizar la seguridad en los destinos turísticos y mejorar la imagen del país, alcanzar el quinto lugar en el ranking de los países más visitados y el décimo con mayor captación de divisas, incrementar la competividad de los destinos turísticos, mejorar el nivel de vida de la población en las localidades turísticas y desarrollo turístico sustenatable.
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El diagnóstico es muy claro: no hay que inventar el hilo negro. Y la política de la nueva administración, plasmada en la “Estrategia Nacional de Turismo 2019-2014”, coincide en algunos puntos. El nuevo gobierno busca posicionar a México como una potencia turística competiiva y de vanguardia que haga del turismo un pilar para el desarrollo justo y equilibrado entre comunidades y regiones, así como una herramienta de reconciliación social, mediante el aprovechamiento sustentable del patrimonio turístico nacional.
Esto, a través de la integración y el desarrollo regional del sureste mexicano a partir de proyectos de infraestructura de alto impacto, como el Tren Maya, el principal proyecto de infraestructura, desarrollo socioeconómico y turismo sostenible del presidente Andrés Manuel López Obrador, que interconectará las principales ciudades y zonas turísticas (playas, zonas arqueológicas, museos, pueblos mágicos y ciudades patrimonio mundial de la humanidad) de Quintana Roo, Campeche, Chiapas, Tabasco y Yucatán. La inversión estimada para este proyecto es de entre 120,000 y 150,000 millones de pesos (mdp), que se obtendrían a través de un esquema de inversión público-privada.
Facebook/TrenMayaOficialTren Maya
Pero también con la regionalización de destinos con vocación turística en macrorregiones que generen un mayor equilibrio, aumentando el gasto para ser los mejores, más que los primeros; conciliando el crecimiento económico con el social, es decir, el turismo como herramienta de integración y reconciliación social para generar condiciones de bienestar de los mexicanos que viven en los destinos y que, por muchos años, han sido ignorados; y diversificando los mercados para comercializar y posicionar a los destinos y productos turísticos.
Y es que solo 5 destinos mexicanos concentran el 84.7% del turismo internacional, siendo Cancún-Riviera Maya el destino más importante del país, seguido de Ciudad de México, Los Cabos y Puerto Vallarta.
“Solo dos destinos, Cancún-Riviera Maya y Ciudad de México, concentran el 62% del total del turismo recibido. En tal contexto, los beneficios de carácter social y regional están distantes de los resultados macroeconómicos que no han permeado en todos los habitantes y que hacen que convivan actualmente en paraísos turísticos con infiernos de marginación”, sostuvo Miguel Torruco, secretario de Turismo, durante presentación de la “Estrategia Nacional de Turismo 2019-2014”, en Quintana Roo, el pasado 24 de febrero.
En ese sentido, el funcionario dijo que en las cinco principales ciudades turísticas del país, el 26.5% de sus habitantes se encuentran en situación de probreza; el 13.3% presenta rezagos educativos, es decir, no han concluido su educación básica; el 16.9% no tiene acceso a ningún servicio de salud; el 46.6% no cuenta con prestaciones sociales en su trabajo; el 10% de los habitantes tienen hogares de piso de tierra, techos y paredes de lámina, de cartón o de desecho, que ellos mismo construyen.
Además, agregó, el 9.1% carece de servicios básicos, como agua, drenaje y alcantarillado; el 15.5% dejó de desayunar, comer o cenar por falta de recursos, y al 7.2% no les alcanza para adquirir lo más indispensable para el bienestar de la familia.
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Por ello, subrayó Torruco, la nueva poítica de la Cuarta Transformación estará fincada en el beneficio de la población local. “El turismo adquirió un nuevo significado, que implica el apego estricto a seis preceptos: que sea justo, transparente, equilibrado, responsable, distributivo y ejemplar”.
Preocupación e incertidumbre
Sin embargo, las decisiones tomadas por el jefe del ejecutivo en los primeros meses de su administración, como la cancelación del Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (NAICM), la desaparición y liquidación del CPTM, que las embajadas y consulados sean las encargadas de promover en el extranjero la visita a nuestro país, a pesar de no contar con los recursos, la experiencia, el personal y la infraestructura para dicha tarea; el uso de los recursos que actualmente se destinan a la promoción turística para financiar el proyecto del Tren Maya; el retiro de recursos al Programa de Pueblos Mágicos, que desde que inició el programa, en 2001, habían sido del orden de los 6,000 millones de pesos (mdp), la descentralización de la Secretaría de Turismo, que ahora operará en Chetumal, y el despido de personal especializado y con muchos años de experiencia en el tema turístico, por mencionar solo alguno, ha generado preocupación e incertidumbre entre la iniciativa privada.
La política de “borrón y cuenta nueva” no ha sido bien recibida por los empresarios del ramo, sobre todo en lo que se refiere al tema de la promoción, que resulta clave para la atración de turistas internacionales.
Alto Nivel
Los daños
¿Cuál será el impacto de estas decisiones en el sector? Pablo Azcárraga Andrade, presidente del Consejo Nacional Empresarial Turístico (CNET), dice que, de haberse dado continudad al trabajo realizado en los últimos 10 años en materia turística, para finales de este sexenio el número de visitantes internacionales habría alcanzado los 60 millones, 20 millones más que el año pasado; y el ingreso de divisas por este concepto, que es uno de los principales objetivos de esta administración, se hubiera situado en los 43,000 millones de pesos, casi el doble de lo ingresado en 2017 (21,000 mdd).
En entrevista con Alto Nivel, el directivo indica que estos números habrían permitido que la participación del sector turismo en el PIB nacional alcanzara el 10% en 2024.
“Nos dimos a la tarea de elaborar una serie de estudios, de propuestas, de cómo México podría seguir creciendo al ritmo de los últimos 10 años, que incluía el proyecto del NAICM, así como la generación de más recursos a través del CPTM para abrir nuevos mercados, para generar un mercado de mayor derrama económica, para mejorar la imagen de México a través de campañas que siguieran en la dirección de crear un interés cultural por venir a nuestro país, tratando de hacer enfásis en que México es mucho más rico de lo que se percibe. También había una serie de puntos adicionales, que tenían que ver con inversión, temas fiscales, que nos pudieran haber llevado a esas cifras”, explica.
Desafortunadamente, subraya Azcárraga Andrade, no se podrán cumplir esos pronósticos, pues el proyecto del NAICM fue cancelado, el CPTM fue liquidado y desapareció, dejando acéfala, sin timón, la promoción de México a nivel internacional y nacional; y se dejó sin recursos al Programa de Pueblos Mágicos.
“La política turística del nuevo gobierno, desde nuesto punto de vista, va en dirección contraria, no solo no se tomaron en cuenta nuestras recomendaciones, sino inclusive se tomaron decisiones que van a tener un impacto negativo para la actividad turística”, comenta.
Hoy, asegura el presidente del CNET, el escenario es peor de lo que se estimaba en su momento. “Estamos viendo caídas en la llegada de turistas internacionales; pero, sobre todo, en los precios, en las tarifas que se cobran por venir a vacacionar a México, de alrededor del 15%; caídas en la conectividad: vemos menos asientos de avión para los destinos turísticos de México, menos frecuencias de ciudades que tenían vuelos directos, una menor conectividad a través del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) por su saturación, y esto se ha traducido en una afectación en los niveles de ocupación hotelera, de entre 5 y 7%; y en una caída del 20% en el EBITDA de las empresas, que está generando una presión muy fuerte para aquellas que tienen grandes compromisos financieros”.
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Azcárraga Andrade cree que el no contar con campañas publicitarias en este momento, así como con áreas de manejo de crisis para contrarrestar las malas noticias que se generan en México, como la inseguridad o temas de medio ambiente, como los huracanes, los incendios o el sargazo en el Caribe mexicano, agravará aún más la situación de la actividad turística.
“Nosotros estamos convencidos que esta situación es causada por la mala política turística que tiene México en este momento. No tener promoción, haber despedido a toda la gente con experiencia que estaba promoviendo no únicamente mayores flujos de turistas hacia nuestro país, sino también estaban promoviendo inversiones en el sector, tendrá un alto costo”, subraya.
A esto abrá que sumar la fuerte competencia de países que contienden por el turismo internacional con México, como es el caso de Reino Unido, Alemania y Turquía, que momentáneamente habían salido de competencia y ahora vienen al alza, lo que en palabras del secretario de Turismo, Miguel Torruco Márques, nos desplazará un sitió en el ranking de países con mayor recepción de turistas internacionales.
Aunque, al parecer, esto último no le preocupa mucho al funcionario. “Como lo he dicho en varias ocasiones, el potencial turístico de una nación no se debe medir con base en el número de turistas recibidos, sino a las divisas captadas y ahí es donde vamos a enfocar nuestros esfuerzos”, sostuvo Torruco durante la presentación de la Estrategia Nacional de Turismo 2019-2024, en Quintana Roo.
Pero lo primero no está peleado con lo segundo. España, que en 2017 se ubicó en segundo lugar en recepeción de turistas nacionales, con 81.8 millones, también lo fue en recepción de divisas, con 60,700 mdd. Francia, que ocupó el primer lugar en recepción de turistas, con 86.9 millones, fue tercero en recepción de divisas (60,700 mdd). Por su parte, Estados Unidos, que fue tercero en recepción de turistas, con 76.9 millones, fue primer lugar en recepción de divisas (210,700 mdd).
Para José Luis de la Cruz Gallegos, director del Instituto para el Desarrollo Industrial y el Crecimiento Económico (IDIC), no era oportuno retirar los programas y el financiamiento que existían en el sector, porque las alternativas que ha dado el nuevo gobierno, como el hecho de que serán las embajadas las encargadas de la promoción de los destinos turísticos de México a nivel nivel internacional, van a tardar tiempo en que se pueda implementar y existe el riesgo de que el turismo en nuestro país llegue a moderarse –quizá no a caer, pero sí a moderarse–, por lo que México podría perder lugares en captación de turistas internacionales y de divisas.
Alto Nivel
Esto, explica el directivo, por dos hechos: el primero es que se está sustituyendo una estructura que estaba funcionando, que seguramente tendría sus áreas de mejora, pero no queda claro cuál es el modelo sustituto; y dos, hay una desaceleración económica que a nivel internacional va a restringir el número de personas que están en capacidad y posibilidad de salir a vacacionar a otros países, por lo que la competencia se va a incrementar y México no cuenta con un modelo bien definido, que opere bien, para poder hacer frente a esa competencia.
Lo mismo piensa Germán Ralis, secretario de Turismo de Jalisco, quien asegura que las decisiones del gobierno federal en materia turística se tomaron a la ligera, sin analizar el impacto que tendrían. “La cancelación del NAICM, la desaparición del CPTM y el retiro de presupuesto al programa de Pueblos Mágicos generan una percepción negativa, dado que la conectividad áerea es una de las esencias del turismo. El contar con infraestructura de primer nivel evidentemente habla del desarrollo que puedes tener como país. En el caso del CPTM, era el aparador de México en el mundo, donde estados e iniciativa privada participaban y se beneficiaban de la promoción que se realizaba de sus destinos turísticos a nivel internacional. Y luego está el tema de los Pueblos Mágicos, uno de los programas más exitosos en materia turística y social, que había atacado la pobreza en zonas rurales, en zonas marginadas del país, con la generación de empleos, con capacitación, con inversión en infraestructura”.
Todo esto, subraya el funcionario en entrevista, habla de una falta de visión, de que quizá no se está entendiendo el turismo en México. “Estoy confundido, por qué desaparecer o quitarle presupuesto a programas que fueron muy exitosos”
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Pedro Joaquín Delbouis, presidente municipal de Cozumel, coincide con Ralis, al asegurar que la cancelación del CPTM es un grave error. “Todos en el sureste estamos recibiendo con beneplácito el proyecto del sexenio del presidente Andrés Manuel López Obrador, que es el Tren Maya, pero estamos totalmente en contra en la manera en que se va a financiar. Dejar de hacer promoción para pagar una obra de infraestructura, lo consideramos una muy mala decisión, pues se trata de un programa que va a durar más de cuatro años. Entonces en todo ese tiempo no vamos a hacer promoción, es imposible, es una locura, sobre todo en este momento, donde hay tantas campañas negativas en contra de México, con la afectación que estamos teniendo con el tema del zargazo y con la inseguridad”.
En entrevista, el funcionario explica que cuando un producto turístico se está cayendo, lo primero que se hace es meterle más dinero a las campañas de promoción. “Es lo que siempre se hace y nosotros nos estamos yendo al lado opuesto. Entonces creo que es un error, creo que el gran logró de la administración pasada fue el turismo y el nuevo gobierno debió seguir con esa lógica, con los programas que ya venían implementándose y que habían sido muy exitosos, como el de Pueblos Mágicos, que se mantiene, pero con cero recursos. Desgraciadamente veo que se esta cortando de tajo el trabajo que se hizo en la administración pasada, que yo creo que fue bueno”.
Pablo Azcarraga espera que, tarde o temprano, el gobierno reconozca su error y cambie la estrategia. “Ojalá sea más temprano que tarde: hoy tenemos una Secretaría de Turismo sin dientes, sin presupuesto; y una Secretaría de Relaciones Exteriores que tiene la responsabilidad de promocionar a nuestro país a nivel internacional, pero que no cuenta con los recursos, ni tampoco con la experiencia para hacerlo”.
El presidente del CNET reconoce que en el gobierno sí hay una conciencia, sí hay un entendimiento de la urgencia, sí hay el interés de buscar los mecanismos para corregir los errores, pero está faltando una mayor y mejor coordinación, un mayor trabajo en equipo entre las autoridades y el sector empresarial.
Si no se corrige el camino, advierte el ejecutivo, se va a lastimar seriamente a la “gallina de los huevos de oro” y México va a perder competitividad mundial, va a decrecer en su ingreso de divisas por el turismo y va a decrecer fuertemente en inversión, que en los últimos años ha rondado los 8,000-10,000 mdd.
Remar contra corriente
Por lo pronto, gobiernos estatales y municipales, así como empresarios del ramo, han unido fuerzas para promocionar los destinos turísticos del país, aunque reconocen que sin un presupuesto y estrategia federal, difícilmente se alcanzarán los resultados obtenidos en años anteriores.
Alto Nivel
“Jalisco, a nivel internacional, es el tercer destino en importancia. Tenemos que hacer nuestro trabajo, no podemos dar marcha atrás o pasos hacia atrás. Si México o alguno de los estados da pasos hacia atrás, siempre habrá alguien que ocupe esos espacios. Para nosotros, la estrategia ya quedó delineada, trabajar de la mano con la iniciativa privada en nuestro estado, consolidarnos como ese tercer lugar en importancia tanto en el flujo de turistas como en derrama económica y buscar esquemas de promoción innovadores”, comenta Germán Ralis, secretario de Turismo de Jalisco.
Y para ello, explica, todas las secretarias del Estado están trabajando de manera conjunta, para que el presupuesto, los recursos que se destinen a infraestructura, desarrollo social, cultura y educación, toquen banda con el tema turístico. “El turismo tiene que ser detonante y locomotora del desarrollo económico en las regiones que tienen esa vocación, y debe venir emparejado con el desarrollo social, que tiene que ver con comunidades dignas, comunidades con educación”.
También se está trabajando en temas de conectividad aérea muy fuerte, para que Guadalajara se convierta en el hub aéreo más importante del occidente con un mercado potencial de 22 millones de personas. “Estamos trabajando en 18 nuevos vuelos con diversas aerolíneas para conectar a Guadalajara con Cuba, Centroamérica, Colombia, con diferentes países, de manera que nos volvamos ese centro de interconexión que permita al turista acceder al norte y occidente del país vía Guadalajara, incluso desde Europa”, detalla Ralis.
En materia de promoción, el funcionario reconoce que los recursos son limitados, por lo que se han vuelto más creativos. “Hoy estamos generando alianzas con la iniciativa privada, principalmente, para promocionar no solo el turismo de sol y playa (Puerto Vallarta y Costa Alegre), sino también el turismo deportivo, el médico y de negocios. Este último queremos llevarlo a Puerto Vallarta, debido a su capacidad de hospedaje y su centro de convenciones, lo que generará una derrama económica adicional”, comenta el funcionario.
Arturo AguirrePuerto Vallarta
Actualmente, Jalisco cuenta con cuatro fideicomisos de promoción turística y atracción de inversiones, que se han creado con el impuesto del 3% sobre hospedaje: el de Guadalajara y zona metropolitana, que cuenta con un presupuesto de 150 mdp; el de Puerto Vallarta, cuyo presupuesto ronda los 160 mdp; el del interior del estado y el de San Juan de los Lagos, que son mucho más pequeños por la cantidad de hoteles que tienen, y que en total suma 340 mdp.
Al respecto, Pedro Joaquín Delbouis, presidente municipal de Cozumel, dice que el gobierno de Quintana Roo ha creado su propio Consejo de Promoción Turística, garantizando 400 mdp para este año. “Creo que esto nos va a dejar quizá como los menos afectados, pero otros destinos turísticos no se que vayan a hacer, nosotros estamos sumados al proyecto estatal, esperanzados a que podamos tener por lo menos 40 mdp exclusivos para Cozumel; y vamos a aprovechar al máximo todas las ferias internacionales de turismo a las que podamos asistir”.
Pero no todos los estados cuentan con un presupuesto de esta dimensión, por lo que la desaparición del CPTM los pone en una encrucijada.
“Las empresas turísticas invertimos alrededor del 10% de nuestro prepuesto en promoción, muchísimo dinero; los estados, con el dinero que se cobra a la hotelería contribuyen también con campañas de los destinos y de los estados, pero aunque juntemos los presupuestos, la falta de un presupuesto federal, de un Consejo de Promoción Turística, nos pone en una desventaja frente a los países con los que competimos, que cuentan con recursos federales y un Consejo de este tipo, para la promoción y para solventar cualquier crisis”, subraya Azcárraga Andrade, del CNET.
Este año es es muy probable que la participación del turismo en el PIB nacional se mantenga en los niveles actuales, pero será por una razón: el PIB nacional casi no va a crecer este año, pues otros sectores productivos también están enfrentando problemas. “El turismo va a seguir teniendo cierto crecimiento, quizás a tasas más modestas, de alrededor del 5% o menos, pero serán superiores a las tasas de crecimiento de otros sectores productivos, pero no como resultado de un crecimiento vigoroso, sino como resultado de que el resto de la economía no va bien”, concluye De la Cruz Gallegos, del IDIC.